martes, 13 de diciembre de 2011

Ronnie Biggs



Ronald Biggs (nacido en 1929) salió de la cárcel en 1960, después de cumplir una condena por robo. Se había casado y vivía con su familia en Surrey (al sudeste de Inglaterra). Un día viajó a Londres para visitar a su padre y de pronto se encontró en la estación de tren con Bruce Reynolds, un ex preso que había conocido en 1950 en la cárcel de Wormwood Scrubb. Durante aquellos días en prisión, Biggs se la pasaba entusiasmando a Reynolds para dar el golpe al tren postal. Un año antes, en otra cárcel, un preso que había trabajado como clasificador de correos lo había convencido a él: robar el tren era posible, sólo hacía falta organización. Biggs y Reynolds volvieron a verse en junio de 1963. Esta vez, Reynolds le dijo que por su cuenta estaba planeando desde hacía un tiempo concretar el viejo sueño. Le ofreció sumarse. Biggs aceptó y unos días después conoció al resto de la banda. El plan estaba bastante avanzado. Reynolds y tres hombres de su confianza (Buster Edwards, Jim White y Roger Cordrey) habían hecho un minucioso trabajo de inteligencia y ya no había marcha atrás. El grupo se nombraba a sí mismo como “La Banda del Tren”. Reynolds y Edwards eran los líderes. Pero Biggs fue ganándose un lugar con sus ideas. Por los contactos de Gordon Goody (otro miembro del grupo) la banda encontraría el lugar perfecto para reunirse antes del golpe y después esconder el botín: una granja en un pueblito cercano. El 6 de agosto el grupo fue llegando en tandas a la granja. Como esa semana hubo un feriado bancario, el tren traería dinero acumulado de varios días. El 7 a la noche, Goody fue hasta un teléfono público a llamar a un cómplice en Glasgow. Volvió agitado, para avisar que el tren contenía por lo menos 100 bolsas. A las 00:10 de la noche, 15 hombres salieron de la granja en dos camionetas y un camión. A la 01:30 llegaron al puente Bridego, en una zona rural de Buckinghamshire, a 65 kilómetros de Londres. Era el lugar elegido. El tren (que además del dinero traía unos 70 empleados del correo) llegó a las 03:15, puntual. Roger Cordrey subió por la escalera de una señal. Con un viejo guante tapó la luz verde que daba paso al tren, y con una batería activó la roja. El tren venía rápido pero se detuvo a cinco metros de la señal. El fogonero bajó para ver qué pasaba. Tom Wisbey y Robert Welch se le tiraron encima y lo ataron. Otro de los ladrones subió a la máquina. El conductor, Jack Mills, quiso resistirse y terminó con dos culatazos en la cabeza. Los ladrones tenían la cara cubierta con medias, pero no todos estaban armados. Buster Edwards y Roy James corrieron a desenganchar la máquina y el primer vagón (donde estaba el dinero) del resto del tren. Habían tomado clases para hacerlo y lo lograron en 10 minutos. Después volvieron a la cabina, donde se apretaban ocho hombres, entre ellos Ronnie Biggs. Entre todos bajaron las 120 bolsas, que contenían 2.631.784 libras esterlinas en billetes chicos (unos 60 millones de euros actuales). Las cargaron en el camión y, ya en la granja, se repartieron la plata.
El golpe también se hizo célebre por que fue rápido y efectivo. Parar el tren, desenganchar la máquina y el vagón postal y cargar 120 bolsas con dinero en un camión demandó apenas 28 minutos. Y no hubo un solo tiro. El robo fue considerado el más grande de la historia de Inglaterra. Las autoridades salieron a buscar delatores y ofrecieron grandes recompensas. Se dice que Scotland Yard recibía 3.500 denuncias telefónicas diarias. Tres días después del robo fue descubierta la granja, donde se encontraron 343.448 libras. La banda cayó unos meses después y la mayoría sus miembros fueron en la cárcel. Se dice que una de las pruebas fundamentales, para capturarlos, fue el Monopoly que encontraron en la granja en la cual se escondieron tras el golpe. Estuvieron jugando comprando calles, casitas, y hoteles, con los billetes robados, pero no se les ocurrió "limpiar" el tablero, y éste quedó lleno de huellas.
Tras ser procesado y condenado a treinta años de cárcel, Biggs fue encarcelado en la penitenciaría de Wandsworth (suroeste de Londres), de donde se fugó 15 meses más tarde.

Biggs huyó a París, donde se sometió a cirugía plástica, y con un pasaporte falso viajó a Australia, donde vivió bajo el nombre de Terry Cook hasta que se descubrió su verdadera identidad en 1970.
El prófugo huyó de nuevo y llegó a Río de Janeiro, donde fue identificado en 1974.
Pero el haber tenido un hijo, Michael, hace 36 años, con la bailarina Raimunda de Castro le salvó de ser devuelto al Reino Unido, pues la ley brasileña no permite la extradición de un hombre, aunque sea fugitivo, que tenga un hijo nacido en el país.
Luego de estar 35 años en Brasil, Biggs decidió entregarse a la justicia británica en su vejez. Declaró que antes de morir quería tomar una cerveza frente al Canal de La Mancha y por eso decidió entregase después de varias décadas. 
Antes de abandonar Brasil, Biggs firmó en el aeropuerto una declaración en la que afirmaba que salía de Brasil “por su libre y espontánea voluntad”.
El Ladrón del Siglo XX, esperaba que la justicia lo trate con clemencia, debido a sus problemas de salud. Al llegar a Inglaterra, el 7 de mayo de 2001, Biggs (en silla de ruedas y con un estado de salud bastante deteriorado) fue apresado y llevado a la prisión de Belmarsh, en Londres, donde debía afrontar los 28 años que le restaban cumplir de su condena de 30 años. Finalmente, tras varios intentos para obtener la libertad, el 6 de agosto de 2009, se anunció que Biggs se liberaría de custodia el 7 de agosto, dos días antes de su cumpleaños, por motivos compasivos.



Ronnie Biggs y el Punk

Durante su estancia en BrasilRonnie Biggs colaboró, prestando su voz, con distintos grupos punk. En 1978, Steve Jones y Paul Cook (de los Sex Pistols) contactaron con Biggs para grabar dos canciones: “No One Is Innocent” y “Belsen Vos a Gassa” que aparecerían en el disco “The Great Rock ‘n’ Roll Swindle” (este último tema solo apareció en algunas de las ediciones especiales del disco).
La banda punk alemana, Die Toten Hosen, grabó con Biggs 3 temas para su disco “Learning English – Lesson One”: “Carnival in Rio (Punk Was)” “No One is Innocent” y “Police on My Back”.
Luego, la banda argentina Pilsen, también se contactó con el autor del Robo del Siglo XX (gracias a su amistad con Die Toten Hosen) para grabar dos canciones que se incluirían en su disco “Bajo Otra Bandera”: “Dearest Madonna” y “Pilsen”. 






Die Toten Hosen - Carnival In Rio (Punk Was)
Die Toten Hosen - No One is Innocent
Die Toten Hosen - Police on My Back
Pilsen - Dearest Madonna
Pilsen - Pilsen
Sex Pistols - Belsen Vos a Gassa
Sex Pistols - No One is Innocent

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